SISTEMA CARNIAGO

Un nuevo sistema de municionamiento para Infantería

 Hace tiempo me sorprendió leer que los correajes utilizados por el Ejército español en la primera mitad del siglo XX se le denominaba de sistema Carniago, pero no explicaba el porque de este extraño nombre. Conforme fui profundizando en el tema me dí cuenta que era el apellido de un comandante del Ejército, y que el mencionado sistema no era el de los correajes del soldado, sino del empaquetado de los cartuchos que llevaba éste en las cartucheras.

Poco a poco fui averiguando que en octubre de 1906 se realizaron pruebas de “Un nuevo sistema de municionamiento para Infantería” (artículo de la revista “La Correspondencia Militar”, año XXX, número 8.798 del Sábado 10 de noviembre de 1906) hechas en El Espinar por el Regimiento del Rey. Dicho sistema consistía en una nueva empaquetadura de los cartuchos “Mausser y su aplicación al municionamiento de la línea de fuego ideado por el ilustrado y laborioso comandante de Infantería D. Luis Carniago Martinez.”

 El empaque ideado por el Comandante D. Luis Carniago consistía en “… un modelo de paquete, capaz para 50 cartuchos, por el cual ha de ser substituido el actual paquete reglamentario, que sólo contiene 15 cartuchos.

En el interior del nuevo paquete, cuya altura es de 5 milímetros más que la del que hoy está en uso, pero de longitud proporcionada al mayor número de cartuchos, van éstos en forma tal, que las puntas de sus balas no tienen contacto con el cartón de que el paquete está construido. En el exterior lleva una cinta formando dos asas, por las cuales puede fácilmente introducirse la mano, con el objeto que más adelante se explicará.

El correaje reglamentario en el día contiene Dos paquetes de 15 cartuchos, ó sea 30 de estos en cada una de las dos carteras de adelante y tres paquetes en la cartuchera posterior, ó sea 45 cartuchos, sumando en todo el correaje 105 cartuchos. Los 45 restantes los lleva un maletín en la mochila ó morral. Los paquetes de 50 cartuchos se alojan perfectamente en las carteras delanteras, excediendo medio centímetro en su altura, que dificulta el abrochar la tapa, pero que es muy fácil y sencillo de corregir. En la cartuchera posterior sobra un tercio de ella que excede en longitud á las otras dos, y abrocha perfectamente con un paquete dentro de 50 cartuchos. Por lo tanto, el soldado lleva en su correaje, sin auxilio de maletín, los 150 cartuchos de su dotación, más los que coloque en el sobrante de cartuchera posterior.”

Cuartel de la Montaña. Paquetes de munición sistema Carniago. Cintas para el transporte.

Cuartel de la Montaña. Paquetes de munición sistema Carniago. Cintas para el transporte.

El procedimiento para municionar se describe a continuación:

“El capitán de una compañía en combate, para municionar á sus tiradores en la línea de fuego, ordena se acerque la acémila de municiones al sitio que él determine, para descargar los cajones, abrirlos y volcarlos si el suelo no es cenagoso. Allí acudirán dos soldados por, caja, los cuales guardan tres paquetes en sus tres carteras; seguidamente se cuelgan de las muñecas los paquetes que puedan, y después de los dedos en la siguiente forma: dos en cada índice, dos en los de corazón y dos en el anular y meñique de cada mano, unidos; Corren á la línea y dejan un paquete á cada tirador. Este lo coge y lo mete en la cartela. Con la cinta rompe el cartón y procede á sacar un cargador para cargar y hacer fuego, sin preocuparse de tirar el paquete hasta dejarlo vacío de municiones consumidas en el fuego.”

Empaque sistema Carniago.

Empaque sistema Carniago.

Las ventajas de este sistema se enumeran de la siguiente forma:

  1. Aprovechar el actual correaje y los cajones de empaque de municiones. …Las experiencias verificadas han demostrado prácticamente que las dos carteras destinadas á 30 cartuchos en dos paquetes cada una, admiten 50 en un paquete, ó sean 100 entre las dos; y como la cartuchera posterior es para tres paquetes, no sólo se aloja, en ella el de Carniago, sino que sobra un tercio de lugar, donde se puede colocar por esté sistema 25 tiros más. La dificultad en abrochar la cartera de adelante, debido á que algunas de ellas tienen medio centímetro menos de altura que los nuevos paquetes, es tan insignificante, cual lo demuestra el haber en una misma construcción de correajes bastantes carteras que abrochan con el paquete de ensayo adentro. La cartuchera de la espalda no ofrece este inconveniente, cerrando con toda la facilidad, debido á ser de distinta forma que las de adelante.
  2. Suprimir el maletín de municiones, llevándose los 150 cartuchos en el correaje, sobrando la tercera parte de la cartuchera posterior.
  3. Hacer rápido el municionamiento de la guerrilla sin necesidad de alforjas ni otra mecánica portátil; pudiendo un solo hombre municionar á 15 ó 20 dando un paquete de 50 cartuchos por plaza. …La cinta sólo sirve para conducir el paquete de municiones desde el parque ó las acémilas al tirador; una vez en poder de este no es tan indispensable para romper la envoltura, que al fin es de cartón.
  4. Los cartuchos están imposibilitados para descansar sobre la punta de las balas. … la disposición en que van alojados dentro del paquete, que puede decirse entran unos entre otros á manera de cuña, y todos sabemos leyes que rigen á ésta, considerada su mecánica como máquina simple, por lo que la, resistencia no obra sobre la arista, que en caso son las puntas de las balas, sino perpendicularmente á las caras, ó sea en el macizo del cargador, impidiendo que las balas toquen al cartón, lo que hace los paquetes tengan medio centímetro más de altura que los actualmente reglamentarios, y que sea preciso romperlos para que se abran paso los cargadores y las balas lleguen al cartón.
  5. Por ningún concepto ocasiona mayores gastos la reforma. … no precisando nuevos correajes ni cajones, sino por el contrario, sobrando de ambos materiales para la dotación en día reglamentaria, tanto para el individuo como para los envases. Ocurre lo mismo con el cartón de envoltura; pues representando cada, paquete de 50 cartuchos, tres de á 15, más un cargador, y metiendo en la capacidad de dos de á 15 uno de 50, prueba á las claras sobra cartón. Que puede suprimirse el maletín de municiones. Que es facilísimo y rápido el municionamiento por unidades de 50 cartuchos, lo que ocasiona poder valerse de los recursos según se proporcionen, para dar 50, 100 ó 150 cartuchos por plaza.
Milicianos en el Asedio de Toledo portando empaques sistema Carniago.

Milicianos en el Asedio de Toledo portando empaques sistema Carniago.

Milicianos municionando.

Milicianos municionando.

Así que después de tres años de ensayos y ejercicios se proclamó reglamentario en el DIARIO OFICIAL, año XXII, número 84, tomo II, página 189, de 17 de abril de 1909:

 ESTADO MAYOR CENTRAL DEL EJERCITO

Armamento y municiones

Circular. Excmo. Sr.: En vista del favorable resultado obtenido en los ensayos realizados durante las Escuelas prácticas de Infantería de 1907, con el sistema de empaque de cartuchería Mauser de que es autor el comandante de Infantería D. Luis Carniago y Martinez; atendiendo á que los informes de los jefes de los cuerpos coinciden en apreciar que el referido sistema reune sobre el actual las ventajas de adaptarse al equipo con más comodidad para el soldado, facilitar la distribución de municiones en el combate y permitir el aumento de la dotación regimental sin modificar el sistema reglamentario de conducción y transporte; teniendo en cuenta los informes emitidos por la Pirotecnia militar de Sevilla y fábrica de armas de Toledo, y de conformidad con lo propuesto por la Junta de municionamiento y material de transporte de las fuerzas en campaña, el Rey (q. D. g.) ha tenido por conveniente disponer se declare reglamentario el sistema de empaque indicado, compuesto del cajón de municiones para 1.600 cartuchos, propuesto por la Junta, distribuidos en 32 paquetes Carniago, cuyos modelos que se publican ‘adjuntos, substituirán al aprobado por real orden de 8 de abril de 1905 (C. L. núm. 75).

Es asimismo la voluntad de S. M., que la Junta de municionamiento y material de transporte de las fuerzas en campana, estudie y proponga el medio de ceñir á los bastes las cajas de municiones, sin variar en nada el modelo aprobado, con objeto de evitar las oscilaciones que suelen producirse en las cargas á lomo cuando se emplean aires vivos en la marcha.

De real orden lo digo á V. E. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde á. V. E. muchos años. Madrid 16 de abril de 1909.

LINARES

Señor…..

Los modelos de referencia se publicarán en la Colección Legislativa.

Empaque sistema Carniago.

Empaque sistema Carniago.

Soldado republicano con munición extra. Casa de Campo. Octubre de 1936.

Soldado republicano con munición extra. Casa de Campo. Octubre de 1936.

Miliciano en la sierra de Madrid.

Miliciano en la sierra de Madrid.

Guardia de Asalto en el Asedio al Alcazar de Toledo con empaque sistema Carniago.

Guardia de Asalto en el Asedio al Alcazar de Toledo con empaque sistema Carniago.

 

CASCOS DE LA LEGION CONDOR. CURIOSIDADES.

Siempre ha rumoreado y ha sido motivo de discusiones si en la Legión Cóndor, aparte de cascos M35, llegaron a España otros modelos de cascos alemanes. Con la aparición continua de álbumes de fotos de antiguos miembros de esta unidad, se ha demostrado que efectivamente hubo algunas unidades de cascos M16-31. No se puede afirmar que viniesen a España cantidades apreciables, pero que algunos participaron en nuestra Guerra Civil, sí que queda demostrado. Además hay coleccionistas de militaría que han conseguido y conservado algún que otro ejemplar.

Otro debate al respecto es el color en el que podían estar pintados estos cascos. Indudablemente en el caso de unidades procedentes de Luftwaffe el color lógico sería el RAL 7016, lo cual confirma los ejemplares conservados hasta hoy. Y por supuesto carentes de calcas en los laterales.

El casco M16-31 aparece como la modernización del modelo 1916 en los cuales fueron montados interiores modelo 31.

Como todos los cascos diseñados y fabricados durante el siglo XX nacieron para proteger a los soldados de las heridas en la cabeza por causa de proyectiles de fusil o diversos cascotes lanzados a gran velocidad durante el combate, como los de los proyectiles de artillería. El modelo alemán M1916 se diseñó para proteger la mayor parte posible de la cabeza, tomando el diseño de la forma de un casco frecuente en el siglo XVI. Curiosamente, durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados alemanes se mofaban del diseño del casco británico ya que parecía un yelmo de la Edad Media.

Este casco M16 estaba fabricado con chapa de 1 milímetro de acero al níquel-cromo. El peso total del casco rondaba sobre los 1.380 gr.

A ambos lados de la bóveda llevaba dos tetones de aireación para montar un pesado escudo frontal llamado Stirnpanzer.

Las fotografías que he podido recopilar muestran unidades procedentes de la Luftwaffe, al parecer de baterías antiaéreas.

En este primer caso de una batería de 20 mm Flak 30, en el que aparecen dos de ellos:

Batería Flak 30 Legión Cóndor con cascos Modelo 1916-31

Batería Flak 30 Legión Cóndor con cascos Modelo 1916-31

Camión L2H 43 Krupp Protze con cascos Modelo 1916-31

Camión L2H 43 Krupp Protze con cascos Modelo 1916-31

También ha aparecido algún retrato de algún miembro con este modelo de casco, y que no deja ningún género de dudas de qué modelo se trata:

Legionario de la Legión Cóndor con casco Modelo 1916-31

Legionario de la Legión Cóndor con casco Modelo 1916-31

El mismo Legionario de la Legión Cóndor con casco Modelo 1916-31

El mismo Legionario de la Legión Cóndor con casco Modelo 1916-31

Otro retrato de un miembro de la Legión Cóndor con casco Modelo1916-31

Otro retrato de un miembro de la Legión Cóndor con casco Modelo1916-31

Otro ejemplo lo tenemos en una serie de fotografías de la despedida y traslado de los restos mortales de cuatro soldados, al parecer en Zaragoza. Algunos soldados de la guardia de honor portan cascos M16-31 mezclados con la mayoría de M35. Se diferencian de estos últimos por su mayor tamaño, la mayor longitud de la parte inclinada y por los tetones de aireación:

Despedida y traslado de cuatro fallecidos de la Legión Cóndor en Zaragoza.

Despedida y traslado de cuatro fallecidos de la Legión Cóndor en Zaragoza.

Detalle de la fotografía anterior. La bandera no deja lugar a dudas de en qué pais están.

Detalle de la fotografía anterior. La bandera no deja lugar a dudas de en qué país están.

Banderas a media asta.

Banderas a media asta.

Observese el casco del primero de la fila.

Obsérvese el casco del primero de la fila.

Llevan cascos M16-31 el primero y el tercero empezando por la izquierda.

Llevan cascos M16-31 el primero y el tercero empezando por la izquierda.

Traslado a hombros de los feretros hasta los camiones.

Traslado a hombros de los féretros hasta los camiones.

Detalle de la fotografía anterior. El segundo Legionario de la fila derecha que lleva el féretro parece llevar casco M16-31.

Detalle de la fotografía anterior. El segundo Legionario de la fila derecha que lleva el féretro parece llevar casco M16-31.

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Otra de las curiosidades aparecida en estas series de fotografías y en otro traslado de restos mortales, es la identificación de un casco M35 con calcas de Luftwaffe y de nacionalidad a ambos lados del casco, lógicamente es de suponer que su aparición en las fotografías es anecdótica. Ya que aparece en la carga del féretro en un Junkers Ju-52 para su traslado:

Calca de nacionalidad

Traslado féretro de un miembro de la Legión Cóndor con casco M1935 con calcas de Luftwaffe.

Traslado féretro de un miembro de la Legión Cóndor con casco M1935 con calcas de Luftwaffe.

Detalle del casco con la calca de nacionalidad.

Detalle del casco con la calca de nacionalidad.

Obsérvese las marcas de las puntas de ala, pertenecen a un Ju-52 de la Aviación nacional. esta series de fotografías vienen localizadas como hechas en Zaragoza.

Obsérvese las marcas de las puntas de ala, pertenecen a un Ju-52 de la Aviación nacional. Esta serie de fotografías vienen localizadas como hechas en Zaragoza.

Detalle en el que se puede casi distinguir la forma y los diversos colores de la calca.

Detalle en el que se puede casi distinguir la forma y los diversos colores de la calca.

Calca de Luftwaffe

Carga del féretro en el Ju-52.

Carga del féretro en el Ju-52.

Tenemos la suerte de que dieron la vuelta al féretro mostrando al fotógrafo el otro lado del casco, en el que se puede observar claramente el águila de la Luftwaffe.

Tenemos la suerte de que dieron la vuelta al féretro mostrando al fotógrafo el otro lado del casco, en el que se puede observar claramente el águila de la Luftwaffe.

Documentación consultada: www.cascoscoleccion.com

VOLUNTARIOS ESPAÑOLES EN LAS DOS GUERRAS MUNDIALES Y SUS CHAPAS DE IDENTIFICACION

Este articulo no pretende hacer una detallada descripción de toda la presencia de voluntarios españoles a lo largo de las dos guerras mundiales ya que semejante obra podría llenar volúmenes completos, sino hacer un rápido repaso centrándonos en la participación de españoles en los diferentes ejércitos contendientes por medio de las chapas de identificación que portaron.

I GUERRA MUNDIAL

La participación española en el primer conflicto mundial seria muy escasa, a pesar del interés desatado en el país, los ejércitos europeos todavía tenían un fuerte arraigo nacional y en general no admitían extranjeros en sus filas, siendo la excepción a esta norma el ejercito francés, que ya por entonces contaba con la Legión Extranjera y que admitía extranjeros en función del origen. Sin embargo, conforme el conflicto fue sangrando a los ejércitos contendientes, los filtros se fueron suavizando y se pueden encontrar casos individuales de españoles encuadrados en unidades del ejercito regular de Reino Unido , Francia y en menor medida Alemania.

El único caso conocido hasta la fecha de algo parecido a una unidad española, es el del Batallón de Catalanes, que luchó en las filas francesas en la I GM. La publicidad catalanista quiso darles un carácter marcadamente nacionalista y aumentar su número a alrededor de 10.000 soldados. Sin embargo, tras los estudios de David Martínez i Fiol se sabe con exactitud que fueron 954, de los cuales tan solo 30 se podría decir que tenían una clara significación política. La Generalitat de Cataluña emitió una medalla para conmemorar su participación e incluso erigió una estatua en su honor que actualmente esta en el parque de la Ciudatdella.

Hay constancia igualmente de cierto número de soldados de origen vasco, que se cifran en torno a unos 300, en diversas unidades pero mayoritariamente en el 1er Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera. Popularizando la técnica de lanzar granadas al enemigo ayudándose de cestas de pelotari. Tomaron parte en las batallas del Aisne en 1915, Chemin de Dames en 1917, y por ejemplo el capitán José Martínez ascendó de soldado a capitán por méritos de guerra llegando a ser condecorado con la Legión de Honor. Además, y en numero reducido, algunos llegaron a acompañar a las tropas francesas en Gallipolli.

Medalla conmemorativa entregada por la generalitat a los combatientes catalanes de la IGM.

Medalla conmemorativa entregada por la Generalitat a los combatientes catalanes de la IGM.

Bat. catalanes

A la izquierda, soldados del Batallón de Catalanes con el uniforme francés. Y a la derecha, el oficial abanderado de la Legión Extranjera también de origen catalán (las fotos están tomadas ya bien entrado el conflicto ya que algunos están condecorados con la Cruz de Guerra).

Vascos cañón capturado

Serie de fotos que retratan la captura de una trinchera alemana por soldados de origen vasco. A la izquierda con un teniente alemán prisionero. A la derecha con una pieza de artillería capturada.

José Peronelle

El soldado Jose Peronelle Gorritxategui, natural de Arrigorriaga, uno de los soldados de origen vasco que acompañó a la Fuerza Expedicionaria Francesa en Gallipolli en 1915.

En lo que respecta a sus chapas de identificadon aportamos aquí dos ejemplos:

En primer lugar una chapa de identificación “de trinchera” realizada con una moneda francesa (las que entregaba el ejército británico eran de fibra prensada y en condiciones de humedad, como era el caso de las trincheras, se deshacían por lo que es común que los soldados británicos se fabricasen sus propias chapas de metal, ya sea en joyerías o bien con monedas o chapas de metal encontradas en el frente) del soldado F. Lopez, un ingeniero de combate del Regimiento de los Royal Scots. Por cierto, uno de los más fogueados en el frente, presente las las batallas del Somme, Ypres, etc.

Chapa Scots

Y en segundo lugar, una chapa francesa de la I Guerra Mundial modelo 1898 perteneciente al soldado José Pastor. Los franceses al igual que otras naciones tienden a adaptar los nombres españoles y la fonética de los mismos al equivalente en su lengua por lo que las Ñ suelen convertirse en N, las Z en S, o como es el caso en esta chapa en la cual José pasa a su equivalente francés siendo Joseph. No tenemos mucha información del soldado Pastor, salvo que se alisto en 1912 en el norte de África en la Legión Extranjera y probablemente sirvió durante el conflicto con esta unidad.

Joseph Pastor Legion Extranjera

II GUERRA MUNDIAL

En el caso de la 2ª Guerra Mundial la participación de soldados españoles fue mucho más amplia. Se conocen casos de voluntarios en casi todos los ejércitos contendientes y en todos los teatros de guerra.

ALIADOS

Ejército Francés:

En el caso de los aliados los primeros voluntarios aparecen muy pronto en las filas del ejército francés. Aquí aportamos el ejemplo de tres soldados españoles:  Antonio Calado, Antonio Quintas y Primo Hidalgo. Todos ellos, por lo que parece, alistados ya en 1939 en Melun y Chalons sur Marne, estas tres placas aparecieron junto a multitud de otras en los restos de un campo de prisioneros alemán en la región de Alsacia por lo que es de suponer que los tres cayeron prisioneros a lo largo del conflicto. Probablemente durante la fulminante campaña alemana de 1940.

Ejército francés

Por otro lado está el caso de muchos soldados republicanos que por una u otra razón, al finalizar la guerra acabaron en el norte de África. En principio el gobierno francés los trato como a presos, enviándolos a construir la linea férrea del Sáhara. Tras la caída de Francia el gobierno de Vichy endureció notablemente sus condiciones de presidio, pero al desembarcar los aliados en Orán y Casablanca, durante la operación Torch en 1942, muchos se presentaron voluntarios para combatir a las tropas del eje. Una parte seria encuadrada en la Legión Extranjera, bajo el mando del general Lattre de Tassigny, Y otros, por guardar una profunda aversión a los antiguos oficiales de Vichy, se alistarían bajo las ordenes del general Leclerc, que había estado al lado de De Gaulle desde el primer momento, en la 2 División Blindada, en su mayoría en la 9 Compañía del Regimiento de Marcha del Chad. Estos últimos, equipados con material americano, participarían en diversas batallas en el norte de África, Normandia, los Vosgos, y llegarían al “Nido del águila”. Dado que su historia es muy interesante recomiendo a los interesados en este tema la obra de Evelyn Mesquida “La nueve”.

Semioruga Guadalajara

Voluntarios españoles delante del semioruga “Guadalajara”

Joseph Gonsalez La Nueve

En representación de estos voluntarios incluimos la chapa del soldado José González, alistado en Oran.

Ejército Soviético:

La presencia de voluntarios españoles en el ejercito Soviético es muy heterogénea encontramos desde infantería o aviadores en los campos de batalla de Stalingrado, unidades de partisanos y guerrilleros en Bielorrusia o incluso tropas acorazadas. Dado que hay obras muy buenas que tratan en profundidad este aspecto recomiendo a los lectores el libro de Daniel Arasa “Los españoles de Stalin”.

Partisanos españoles URSS

Unidad de partisanos soviética formada por soldados españoles.

Desgraciadamente, en lo que respecta a sus chapas de identificación debido a la precariedad del ejercito soviético muchos no recibieron, como era el caso de las tropas de partisanos, o bien recibieron una identificación consistente en un tubo de baquelita con un papel en su interior con los datos del soldado.

Identificación URSS

Ilustramos aquí un ejemplo, aunque no de un voluntario español, por desgracia aunque los tubos son comunes es extremadamente raro encontrar uno completo.

Ejército Británico:

La presencia de soldados en el ejército británico es muy escasa, en su mayoría republicanos exiliados que se alistaron de manera individual en el ejército británico,  en la R.A.F. o en la Royal Navy. El único caso conocido de unidad formada por españoles es la 1st Spanish Company, una unidad formada por unos 280 españoles pertenecientes, en origen, a la Legión Extranjera amotinados a sus regreso de la campaña de Narvik. También tomaron parte en las batallas de Creta, norte de África y Normadia, pero mayormente en labores de ingeniería de retaguardia. Se conocen también casos de españoles en Siria y el Libano encuadrados en el ejercito británico.

Theo Francos British

El caso, posiblemente único, de Theo Francos soldado de origen republicano exiliado que tomaría parte en la campaña de Italia con el ejercito británico y además saltaría en Arhem en Septiembre de 1944 acompañando a la 1ª Division Aerotransportada Británica. Fue capturado y fusilado sobreviviendo milagrosamente con una bala alojada a escasos milímetros del corazón.

 British

Ilustramos aquí un ejemplo de chapas británicas, que como hemos dicho, eran de fibra de cartón prensado. Por desgracia no tenemos constancia de ninguna atribuida a un español se haya conservado hasta nuestros días.

Ejercito norteamericano:

Hay constancia de presencia de españoles en numerosas unidades, el problema es que debido a la innumerable población hispana de norteamérica es muy difícil localizar exactamente si una chapa proviene de un soldado de origen español, siendo necesario indagar en su historial.

En el pacifico por ejemplo, diversos emigrantes vascos fueron empleados como codificadores de señales, ya que el euskera era indescifrable para las tropas japonesas. Se sabe de al menos 60 marines vascos que tomaron parte en la batalla de Guadalcanal, el problema es que debido a la escasez de éstos pronto se tuvo que buscar otras alternativas recurriendo a los indios navajos.

Hay constancia de otras unidades como la del Teniente Coronel Ernesto Carranza, de origen vasco, que dirigió una unidad compuesta por 200 vascos y andaluces formada a tal efecto para su despliegue en Filipinas.

Soldados españoles en el pacifico.

Soldados españoles en el pacifico.

Aparte de lo anteriormente citado, hubo muchos otros españoles o de ascendencia española que sirvieron en diversas unidades en el teatro europeo.

A modo de ejemplo, ilustramos aquí la chapa de identificación del soldado Placido G. Quiñones, la G muy probablemente sea el primer apellido, tal vez García, que los americanos al carecer de dos apellidos suelen confundir con un segundo nombre.

Placido Quiñones

El sargento Quiñones desembarcó el día D en Omaha Beach con el 467 Batallón de Artillería Antiaerea, siendo abatido durante el desembarco, actualmente esta enterrado en el cementerio de Collevile en el bloque I, fila 9, lapida 21.

Santiago Sanchez

Y una segunda chapa, aparecida en los restos de un antiguo cementerio norteamericano, perteneciente al soldado Santiago Sánchez caído en combate en la zona de Lorena en 1944.

EL EJE

La participación de los voluntarios españoles en el bando del Eje esta sobradamente documentada, alrededor de 45.000 soldados españoles sirvieron bajo las armas alemanas en diferentes momentos, tanto en la División Azul (División Española de Voluntarios), en la Escuadrilla Azul, y en menor medida en la Kriegsmarine o las SS.

Marinos españoles en las filas de la Kiregsmarine

Marinos españoles en las filas de la Kiregsmarine.

Españoles con el uniforme de las Waffen SS

Españoles con el uniforme de las Waffen SS.

Dado que el tema esta suficientemente tratado invito al lector a acudir a alguna de las innumerables obras al respecto, limitándome a mostrar solamente algunos ejemplos de chapas recibidas por estos.

En lo que a la División Azul se refiere, recibían el mismo tipo de chapa que los soldados alemanes, siguiendo estas las mismas nomenclaturas alemanas para la identificación de unidades, con la salvedad que de se indicaba siempre “Span.Div” para indicar la procedencia del voluntario.

262 Regimiento DA

En este caso son dos medias chapas de caídos en combate. La superior perteneciente a un soldado de “262 Regiment Infaterie Geshutz Kompanie”. Y en el caso de la chapa inferior es una chapa de unos de los reemplazos de la división, encontrada en las cercanías de Krasny Bor junto al emblema de la falange que acompaña la foto.

Respecto a los españoles en otras unidades alemanas del Heer o las SS, se tiene constancia de españoles en las divisiones Wallonien, Dirlewanger y en la discutida unidad Ezquerra, por lo general recibían la chapa vinculada a esa unidad sin ninguna mención especial a su nacionalidad. Por ejemplo los cerca de 30 españoles que sirvieron en la división Dirlewanger recibieron una chapa similar a la aquí ilustrada con el nombre de la unidad y el numero de serie.

Dirlewanger

En lo que respecta a los marinos presentes en la Kiregsmarine, estos recibían las mismas chapas que sus homólogos alemanes, siendo éstas pequeñas chapas de aluminio galvanizado para protegerlas de la corrosión salina, con la mención KRIEGSMARINE, el numero de serie, seguido de una barra y el año de alistamiento, bajo podéis ver un ejemplo.

Kriegsmarine Chapa

Es cada vez mas evidente, y los nuevos datos así lo avalan, que si bien España permaneció oficialmente neutral en las dos contiendas mundiales, esa misma postura no fue compartida por muchos españoles que decidieron tomar parte en ellas defendiendo las causas del bando de su elección. Tal vez, en lo que muchas veces se ha dicho, era una prolongación de la propia Guerra Civil. Solo muy recientemente los historiadores y distintos gobiernos han mostrado interés en estos hechos, tal vez un poco tarde, ya que una parte de ellos quedara invariablemente desconocida por la desaparición de sus protagonistas.

Desde la Asociación Ejército del Turia aportamos nuestro pequeño granito de arena para que las historias de esos voluntarios no sean olvidadas.

 Ángel Sánchez

Mortero de espiga Modelo “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”

Ruso PCJSU

Mortero de espiga Modelo “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”

    Hace relativamente poco que tuve conocimiento de este modelo de mortero o lanzabombas de espiga. Pero es bastante curioso, y a pesar de la confusión de su origen, parece ser que es español y de fabricación republicana. Manufacturada por Ferrobellum. Tenéis un extenso artículo en la magnífica página web: http://amonio.es/lanzabombas_espanol.htm

       Este tipo de arma colectiva es bastante peculiar ya que a diferencia de los proyectiles de mortero convencionales que se disparan desde el interior de un tubo, los de este tipo se lanzan desde el exterior del sistema de disparo, y guiado el inicio de su trayectoria desde un vástago-guía.

      Lo que más llama la atención es la sencillez del diseño y de los materiales con los que está hecho. Este diseño puede parecer bastante primitivo, pero se ajusta bastante bien a las necesidades que se requería en el momento en que se fabricó. Además, debido a esa sencillez, no requiere un gran derroche de tecnología ni medios de fabricación sofisticados, incluso para la época.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Este arma se puede dividir en tres conjuntos diferenciados: la base, el soporte del arma y el sistema de guía y disparo.

       El primer conjunto, el de la base, es el más rústico y sencillo. Parece que consta de tres capas, como un bocadillo. La interior es como un bastidor de madera, hueco o macizo, lo más probable es que fuese macizo ya que es la parte del mortero que tiene que absorber la fuerza del lanzamiento del proyectil. Y las dos capas exteriores formadas por tablas también de madera, pero machihembrada y unida a la anterior mediante clavos. Como curiosidad podemos mencionar la forma que tiene esta pieza, la cual no es rectangular como se podía esperar, si no trapezoidal. También cabe destacar que el montaje de estas tablas toman como referencia de montaje uno de los laterales, quedando las juntas de las tablas desalineadas con el eje central de la base.

      Esta pieza de madera aloja el sistema de orientación del arma, que es de lo más primitivo, constando de un eje o bulón, que lo une al soporte del arma y de una serie de protuberancias, que a mi juicio pueden corresponder a determinados ángulos para la orientación de la trayectoria hacia el objetivo. El eje-bulón se halla en el eje longitudinal de la base y cercano a la base menor del trapecio. Este eje-bulón parece de acero torneado y se halla anclado a la base de madera, por un lado. Y por otro, unido al soporte metálico mediante una arandela y un pasador de aletas lo cual permite el giro y orientar el arma. Para medir este giro, es una suposición, esta base de madera tiene unas protuberancias, que pueden corresponder a ángulos comprendidos entre 5º o 6º, y que están cercanas a la base de mayor longitud del trapecio.

       Como se puede comprobar en las fotografías, este arma carece, aparentemente, del más básico sistema de puntería, tanto óptico como de cualquier otra clase, confiando tan sólo en el instinto del tirador.

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AGA_F_04045_53840_001_01a2       Por último, la base de madera también sirve para el transporte del arma mediante dos correas de cuero a modo de mochila, para lo cual posee dos anclajes metálicos en los laterales de la base de mayor longitud, y al parecer, otros dos anclajes en la cara inferior.

        El soporte del arma consta de dos piezas de fundición de latón o bronce, ya que el metal es de color dorado, las cuales estan, o bien atornilladas o remachadas entre sí, y que forman un ángulo de 90º. La más pequeña es una cartela con un agujero-vaciado tipo coliso para fijar el sistema de guia y disparo mediante una arandela y un tornillo con cabeza de mariposa, para darle el ángulo de elevación adecuado para el disparo. Esta pieza está en posición vertical y paralela al eje longitudinal del soporte.

       La otra pieza es la parte principal y la más compleja, dentro de su sencillez. El soporte tiene forma de T y es de construcción sencilla. En el extremo del brazo central tiene un espesor mayor que el resto de la pieza con una pequeña escuadra para darle mayor rigidez al conjunto. En este punto tiene practicado un agujero en el cual va alojado el eje-bulón de la base de madera mediante el cual pivota para orientar el arma, y fijado mediante arandela y pasador de aletas. En la parte media de este brazo tiene un bajorelieve de una estrella de cinco puntas y en su interior una hoz y un martillo, una clara pista de su origen comunista o soviético.

         En la parte central de los brazos cortos tiene dos cartelas a modo de bisagra para alojar el sistema de guia y disparo, para que gire más o menos 90º, de la posición horizontal (0º) para el transporte, hasta la posición vertical (90º) para la de disparo. Esta unión también se realizó mediante un eje-bulón, arandelas y pasadores de aletas.

       Además cerca de la posición donde está la bisagra, y supuestamente en el eje central del soporte, tiene un vástago o mango mediante el cual se puede orientar la pieza para su disparo, fijándose en la mencionadas protuberancias que tiene la base de madera para calcular el ángulo.

      Este conjunto requiere algo más de infraestructura y tecnología que la base de madera descrita anteriormente, ya que requiere la provisión de un metal y de una serie de hornos para su fusión. Aún así su construcción es bastante sencilla ya que la temperatura de fusión del latón o el bronce es de algo más de 900º, 200 o 300º grados menos que la fundición de hierro y por lo tanto más asequible. También, por la forma del soporte, es bastante sencillo de hacer el molde en dos mitades y las piezas obtenidas sólo requieren de unos pocos pasos de mecanizado, desbastado de rebabas y taladrado para los bulones. A parte del remachado de la cartela.

  

          Por último, nos queda el conjunto del sistema de guia y disparo. Este sistema al ser el más complejo, mecanicamente hablando, y del que menos información se puede extraer de los documentos fotográficos, la descripción de su construcción funcionamiento es más vaga y se basa en suposiciones y similitudes con otras armas similares.

         Este conjunto se puede dividir en dos partes: Cuerpo principal y el vástago-guia.

         El cuerpo principal tiene los anclajes, de fijación y orientación en altura, al soporte. El de fijación mediante eje-bulón, arandelas y pasadores de aletas en su extremo inferior. Para ello se le fresó dos planos y se le practicó un agujero, para que encajase en las cartelas del soporte. El de orientación en altura tiene una base en un lateral, en el cual rosca un tornillo con cabeza de mariposa con una arandela. Además el cuerpo principal aloja en su interior parte del sistema de disparo, seguramente un muelle y un embolo para golpear la parte trasera de la aguja percutora similar al sistema de disparo del Granatenwerfer modelo 1916 alemán.

     Para imaginar como es este sistema de disparo, la página web de http://amonio.es/lanzabombas_espanol.htm muestra un video de cómo se alista para su disparo, un arma similar a la que nos ocupa. Al parecer tiene una palanca unida al émbolo para tirar y comprimir un muelle alojado en su interior, y mediante un pasador unido a una cadena, se traba el émbolo dejando el sistema listo para el disparo. Para disparar, el tirador se retira de la pieza y tira de la cadena quitando el pasador, liberando el embolo que sale disparado por la fuerza del muelle. Este embolo golpea la parte trasera de la aguja percutora y esta, a su vez, golpea el pistón del cartucho de proyección que porta en su interior la granada.

    El vástago-guia aloja en su interior la aguja percutora, siendo este de construcción robusta ya que tiene que resistir y guiar el lanzamiento de la granada. Esta última parte hace la misma función que el cierre de un fusil.

     Estas dos ultimas piezas se hallan unidas por dos grandes tuercas que son fácilmente visibles en las fotografias de este arma.

     Como se puede ver este arma se pudo fabricar en un taller minimamente equipado con maquinaria bastante básica.

       Por último comentar que, al parecer han sobrevivido hasta nuestros dias, al menos, 2 ejemplares, uno está en el Museo Específico de la Academia de Caballería (ACAB), sita en Valladolid, y el otro que se ignora su ubicación. Así que si alguien tiene más datos al respecto, estaremos encantados de publicar esta información.

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Archivo Rojo: AGA,F,04045,53826,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04045,53826,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04045,53840,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04045,53840,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04056,54714,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04056,54714,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04071,56280,001,01

Archivo Rojo: AGA,F,04071,56280,001,01

Archivo Histórico del Partido Comunista de España: 100028

Archivo Histórico del Partido Comunista de España: 100028

Academia de Caballería (ACAB)

Academia de Caballería (ACAB)

Academia de Caballería (ACAB)

Academia de Caballería (ACAB)

grana_lanzabombas_espanol_12

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REPRODUCCION TAMAÑO REAL

MORTERO DE ESPIGA MODELO “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”Mortero de espiga Modelo “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”

Mortero de espiga Modelo “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”Mortero de espiga Modelo “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”MORTERO DE ESPIGA MODELO “ESPAÑOL”, “STOKE” O “FERROBELLUM”

Articulo realizado por Salvador Bayot Claver.

Chapas de identificación en la Guerra Civil Española

Los primeros antecedentes del uso de chapas de identificación en la milicia los tenemos en tiempos de los romanos, aunque no se sabe con certeza su implantación exacta si que hay varios escritos que hacen referencia a la entrega de placas hechas de plomo con los datos del legionario, desgraciadamente ningún ejemplar ha subsistido hasta nuestros días así que desconocemos con certeza que datos recogía exactamente y las características de esta.

Con la desaparición de los ejércitos profesionales tras la caída del imperio romano el uso de la chapa de identificación desaparece encontrándonos como única excepción los pequeños colgantes de hierro o bronce que llevaban algunos nobles en la edad media en su armadura o montura con su escudo de armas que si bien no reflejaba sus datos si su escudo heráldico que en la época viene a representar lo mismo o en algunos casos mas que el propio nombre personal sin embargo esta practica estuvo lejos de estar regulada y dependía mas de los gustos del noble de turno.

Solo con la aparición del estado moderno en el siglo XIX, la movilización de grandes masas de gente y la leva como recurso del estado para reclutar tropas vuelve a aparecer la necesidad de identificar a cada soldado individualmente.

En principio son intentos que distan mucho de estar  homogeneizados así en la guerra de secesión muchos soldados cosían en sus prendas pequeños retales de tela con sus datos o bien los escribían en el forro de sus casacas, sin embargo pronto se hace evidente que debido a las extremas condiciones del campo de batalla moderno se hace necesario realizar estas placas de un material mas resistente por lo que a lo largo de la guerra algunas tropas adquieren pequeñas chapas de identificación realizadas en cobre o bien los propios soldados se las fabrican usando monedas de plata que pulen y graban con sus datos, curiosamente a pesar de esta practica el ejercito de la Unión rechaza en 1962 la posibilidad de suministrarlas a todas sus tropas.

Esta practica es rápidamente imitada por todos los ejércitos modernos que en los próximos años comienzan a distribuir entre sus tropas chapas de identificación. El primer estado en hacer una distribución masiva de estas es el Prusiano en 1870 a estas los soldados las apodaban “hundemarken” ( chapas para perros) ya que eran similares a las que se distribuían para el control de la población canina en Berlín según una reciente normativa que había implantado el Káiser ( el apodo por cierto perdura hasta nuestros días en numerosos países así los británicos o americanos las conocen como “Dog Tags” aunque recientemente se esta promoviendo el cambio a la nomenclatura mas humanizada de “ID Tags”.

La primera guerra mundial es el primer conflicto en el cual la gran mayoría de los estados beligerantes distribuyen chapas de identificación a sus tropas de forma masiva y desde entonces es uno de los artículos mas personales del soldado moderno.

España tenia un ejercito muy atrasado en comparación al resto de países europeos que habían participado en la primera guerra mundial y su situación como país neutral no propicio la necesidad de implantar el sistema de chapas de identificación en el ejercito así pues los primeros ejemplos que existen los solían usar soldados u oficiales que participaban en las guerras coloniales y que adquirían a titulo particular.

Estas chapas estaban en la frontera entre pieza de joyería y chapa identificativa ya que por lo general solían ser pulseras fabricadas en plata u alpaca cuyo anverso reflejaba el arma en la cual servia el infante y el reverso podía o no estar grabado con los datos del propietario.

Chapa de identificación de caballería de Alfonso XIII.

Chapa de identificación de caballería de Alfonso XIII.

Los primeros intentos de implantar la chapa de identificación se realizaron entre las tropas desplazadas al Rif en los años 20 este primer tipo de placa imitaba el modelo alemán de disco con dos mitades gemelas que había que partir tras la muerte del portador conservando una el oficial de la unidad y dejando la otra con el cuerpo para su levantamiento mas adelante.

Esta primera placa se realizaba en aluminio con un grosor bastante notable en comparación a las placas usadas por otros países y los datos en ella representados eran totalmente esquemáticos así pues solamente aparecía el numero de expediente militar del interesado y una pequeña “E” que indicaba la nacionalidad del portador.

Esta chapa tenia 2 perforaciones en la parte superior y una en la inferior con la intención de que fuera usada como colgante sin embargo era muy común que se luciese como pulsera fabricando una cadena de manera artesanal.

Varias chapas de identificación españolas de las décadas de 1920 y 1930.

Varias chapas de identificación españolas de las décadas de 1920 y 1930.

De forma paralela y tal vez por su especial tipologia las tropas indígenas de regulares recibieron sus primeras chapas de identificación, al igual que las precedentes también imitaban las usadas por los alemanes con sus tropas indígenas en el Camerún y otras colonias así estas eran de bronce con dos perforaciones a los lados para ser usadas como pulseras en ella venían reflejados el numero de serie del soldado, el emblema de regulares y el numero y población al cual respondía su tabor de pertenencia, esta chapa tenia al igual que su contrapartida alemana la función de identificar pero no ya tanto a nivel de dar parte a sus familiares en caso de defunción sino a de reconocer a los “propios” indígenas de los posibles infiltrados a nivel de acceso a instalaciones militares etc.

Chapa de identificación del 3er Tabor de regulares.

Chapa de identificación del 3er Tabor de regulares.

El estallido de la guerra en 1936 obliga a militarizar con muchas prisas a una gran parte de la población, las urgencias que esto crea a nivel de armamento y uniforme son tales que en ningún momento llegan a completarse del todo por lo que el problema de proveer de chapas de identificación a las tropas nunca paso de ser secundario y en general ninguno de los dos bandos llego a proveer a la totalidad de sus tropas de las mismas lo cual se realizo cuando y como se pudo.

Bando nacional:
El bando nacional al concentrar la mayoría de las tropas militarizadas a las cuales se les había distribuido ya la correspondiente chapa de identificación sigue distribuyendo la chapa con ese mismo diseño aunque eso no impide que los soldados las personalicen o adornen como mejor crean conveniente creando infinidad de diseños en forma de brazalete, pulsera o colgante.

Chapa de identificación del bando nacional transformada artesanalmente para lucirse como brazalete.

Chapa de identificación del bando nacional transformada artesanalmente para lucirse como brazalete.

Los tabores de regulares no verían su chapa modificada en absoluto aunque al igual que la precedente podía ser adornada mediante la adición de artesanía local o talismanes protectores (algo muy habitual en la cultura de las tribus del norte de África).

Chapa de regulares adornada con un amuleto (probablemente un trozo de hueso).

Chapa de regulares adornada con un amuleto (probablemente un trozo de hueso).

Sin embargo aunque en el bando nacional la distribución de chapas de identificación estaba bastante homogeneizada eso no impidió que la carencia de las mismas o la necesidad diese lugar a cierta improvisación sobe el terreno que dio lugar a piezas de artesanía o de imporvisación en el campo con lo que buenamente hubiese a mano.

Chapa de identificación de fabricación paralela para las tropas del Cuerpo de Ejército Santander.

Chapa de identificación de fabricación paralela para las tropas del Cuerpo de Ejército Santander.

Mención aparte cabe para las milicias que por tener una índole paramilitar en los dos bandos solían distribuir sus propias chapas de identificación al margen de las que el ejercito pudiera proporcionar tras su completa militarización, de las mas conocidas son las de Falange en las cuales se reflejaba el numero de filiación y la población a la que estaba adscrito el portador.

Chapa de la FE de las Jons de Segovia (existen múltiples ejemplos con otras ciudades).

Chapa de la FE de las Jons de Segovia (existen múltiples ejemplos con otras ciudades).

Respecto a las tropas extranjeras en le caso de la legión Cóndor el estado alemán les proporcionaba una chapa de identificación al igual que la que recibían las tropas alemanas en su país (erkennungsmarke en alemán) en la cual venia reflejado el numero de serie ( stammrolle) el grupo sanguíneo ( blutgruppe) y los datos referentes a la unidad en la que sirviese el portador en un código abreviado similar al usado por entonces en el ejercito alemán siendo diferente para cada miembro según los servicios que prestase.

Chapa de un miembro de la Legión Cóndor.

Chapa de un miembro de la Legión Cóndor.

En lo que respecta a los integrantes del CTV a pesar de que el ejercito italiano ya distribuía chapas de identificación a todos sus integrantes ( piastrina en italiano) no tengo constancia de que a estos se les permitiese llevarla encima ya que en ella venia reflejado todos los datos del portador e incluso la ciudad de procedencia lo cual hacia demasiado evidente su militancia como combatiente extranjero y por lo que vengo siguiendo no conozco a nadie que haya encontrado originales en ningún campo de batalla de la guerra civil (como si que ha sido el caso de las entregadas a la Legión Cóndor).

Chapa de identificación italiana.

Chapa de identificación italiana.

Bando republicano:
Si bien en el bando nacional la gran mayoría de soldados disponían de su propia chapa de identificación en el bando republicano las cosas distaron mucho de ser parecidas, el ejercito de la república a duras penas llego a proporcionar una uniformidad adecuada a sus componentes y esto incluía la chapa de identificación, se suele tener por “oficial” la chapa de identificación redonda que tenia un rebaje en el centro para facilitar su rotura pero que escasamente reflejaba otra cosa que el numero de serie , estas por lo general tuvieron una distribución bastante irregular y pueden variar en tamaño y materiales de manufacturado así como el método de grabado de los numerales siendo algunas verdaderas piezas de “artesanía de trinchera”.

Chapa de identificación del modelo más común del Ejército Popular de la República.

Chapa de identificación del modelo más común del Ejército Popular de la República.

Sin embargo unidades militares de la república con una mayor preparación o un mejor acceso a materiales o suministros desarrollaron sus propias placas identificativas, estas por lo general suelen limitar sus distribución a los miembros de la unidad en concreto y aunque se puede encontrar una amplia variedad de formas y materiales por lo general todas presentan el nombre de la unidad a la cual pertenece el soldado (normalmente por su carácter de unidad de élite) y su numero de serie, se ilustran aquí unos cuantos ejemplos pero por desgracia desconozco todas las variantes y unidades que se emitieron, sirvan estas que ilustro a titulo de ejemplo de la inmensa variedad existente.

Chapa de identificación de un piloto de la aviación republicana.

Chapa de identificación de un piloto de la aviación republicana.

Chapa de identificación de un miembro de la compañía marítima Baleares.

Chapa de identificación de un miembro de la compañía marítima Baleares.

Anverso y reverso de una chapa de identificación de un miembro del Cuerpo de Carabineros.

Anverso y reverso de una chapa de identificación de un miembro del Cuerpo de Carabineros.

Chapa de identificación de un miembro de la Columna Calderón perteneciente a la vigésimo tercera Brigada Mixta.

Chapa de identificación de un miembro de la Columna Calderón perteneciente a la vigésimo tercera Brigada Mixta.

A modo de conclusión simplemente decir que este es un tema muy amplio y que el autor no pretende dejar aquí reflejadas la totalidad de variantes de chapas de identificación que se dieron durante el conflicto, año tras año gracias al renovado interés por la guerra civil a los nuevos estudios arqueológicos sobre el terreno o a los entusiastas esfuerzos de los amantes de la búsqueda con detector aparecen nuevos modelos que no se conocían antes lo cual nos lleva a pensar que muy posiblemente ningún otro conflicto haya visto la variedad de uso de chapas de identificación que se dio en nuestra guerra civil, sin embargo este pequeño articulo si que pretende ser un pequeño homenaje a todos los portadores de las chapas de identificación aquí reflejadas muchas de las cuales serian el ultimo o único testimonio de su presencia en los campos de batalla de la guerra civil española.

Ángel Sánchez Setién